Aumentar la producción de resina y el THC

Aumentar la producción de resina y el THC

Aumentar la producción de resina y el THC es un objetivo de muchos cultivadores que buscan maximizar el rendimiento de sus plantas.

Aumentar la producción de resina y el THC es posible hacerlo solo mientras la planta esté en vida. Con la planta ya cosechada, será posible solo haciendo un procedimiento alquímico. De eso hablaremos en otro momento quizás. Hoy hablamos de las maneras de aumentar la gradación de THC. A ciencia cierta, sabemos que no hay otras plantas en el mundo que sean capaces de producir THC. Cannabinoides parecidos al CBG y CBD, sí, pero al THC no hay ninguna. Este compuesto químico se encuentra en la resina de la planta de cannabis, la cual sirve para proteger la planta de los rayos UV-B. Se ha demostrado con diferentes ensayos que las plantas cultivadas en alturas, como por ejemplo las plantas sativas del Ecuador o plantas de alta montaña en la India, solían tener gradaciones de THC más altas que plantas cultivadas en sitios de menor altura. La diferencia de los dos cultivos está, aparte de la presión, en la cantidad de rayos UV-B.

La misión de toda planta de cannabis es la reproducción y la continuación de su genética. Una vez que se haya polinizado las flores hembras, albergarán las semillas hasta su maduración. Durante este proceso, la planta tendrá que intentar defender su prole de insectos, animales varios, hongos, contaminación lumínica y ambiental. Su evolución hizo que desarrollara unos tricomas que, gracias a su resina, defienden la semilla de ataques exteriores. En la resina de esta planta es donde encontraremos los cannabinoides que tanto nos gustan. El CBG es el primer cannabinoide que se formará. Las enzimas de la planta, en contacto con el oxígeno, empezarán una degradación de la resina, convirtiendo el CBG en otros cannabinoides, entre los cuales el THCa, forma ácida del famoso THC, que se produce con una descarboxilación. A su vez, el THC degradará a CBD, ya sea por maduración de la planta, por degradación de la resina de parte de los agentes atmosféricos, o por motivos diferentes a estos. Cuanto más nos esperemos, más narcótico será el efecto de la planta vista la elevada presencia de CBD.

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La cantidad de resina y la gradación de THC es debida por un 50% por la genética que estamos cultivando, y otro 50% debido a las condiciones de cultivo, esto quiere decir que podemos tener la mejor variedad de cannabis que mal cultivada sacará un menor resultado, a comparación de otra genética menor prestigiosa pero mejor cultivada, o más bien, que tenga las mejores condiciones para la producción de resina.

Los factores que influyen en una abundante producción de resina son temperatura, contaminación lumínica, humedad y agua. La temperatura, factor básico para una buena producción de resina, tiene que estar entre los 28º y los 17º. Hay quien dice que bajarle las temperaturas lo máximo posible aumente la producción de resina. Es posible que haga algo parecido a un tricoma más corto y compacto, pero frenará el desarrollo de la planta. Así su producción también. Curiosamente, no su maduración. Si subimos de los 28º, empezamos a perder sustancias volátiles de la resina, aceites esenciales y algún terpeno que otro. El tricoma se hará más alto para intentar defender la semilla del calor, pero serán más débiles y se caerán mucho más fácilmente. Esto nos hará perder producción de resina. Estos parámetros definen la morfología del tricoma.

La degradación del THC es debido, como hemos dicho anteriormente, a la exposición de los rayos UV. Sabemos que podemos encontrar 3 tipologías de rayos UV: uv-a, uv-b, uv-c. En este caso, nos quedaremos con el segundo, los UV-B, y por ser más precisos, con los 280-315 nm. Son rayos muy dañinos para muchos seres vivientes. La planta, cuanto más esté expuesta, cuántos más tricomas produce, y con menos exposición a estos rayos, tendremos cosechas más generosas pero con una gradación de THC menor. Un fotoperiodo de 12 horas nos dará una gradación de THC el doble de mayor que con un fotoperiodo de 10 horas. La intensidad de la luz, cuanto más intensa sea, más THC tendremos.

En interior, hay que usar bombillas que tengan este tipo de rayo y de espectro de color, difícil entonces para las Hps, para quien tenga la posibilidad de usar 3 lámparas a la vez, combinar 1 hm y 2 hps, es posible que le aumente la gradación de THC a conste de algo de producción, lo mismo que ocurre en exterior en altura.

Otro factor muy importante en la producción de resina y en la gradación de THC es la humedad ambiental. Se ha demostrado que las plantas que tienen un ambiente árido y seco producen más resina y tienen un nivel más elevado en THC debido a que hay que proteger la semilla de la deshidratación ambiental. La planta producirá más resina, al igual que producirá más terpenos, aumentando su intensidad de sabor. Aunque la planta no esté polinizada, la respuesta ante estos factores ambientales será la misma. De hecho, las variedades índicas del Afganistán están cultivadas en alturas con temperaturas montañosas. Aunque sea verano, podemos encontrarnos hasta 5 grados en septiembre. Esto le proporciona un color púrpura y abundante resina para defender su genética futura.

Mientras que las plantas cultivadas en ambientes húmedos responden de manera análoga a las plantas que sufren calor: tricomas largos, frágiles, con poco sabor y escasa gradación de THC. Esto no quiere decir que no se encuentren plantas potentes en ambientes húmedos. Véase Tailandia o Camboya, allí también se pueden encontrar muy buenas genéticas que, si estuvieran cultivadas con determinadas condiciones climatológicas, podrían rendir más en gradación de cannabinoides pero no en producción.

Según Emboden, se usan insectos que ataquen a la planta de cannabis, así que pueda producir más resina en respuesta a este estrés, esto lo hace para evitar la deshidratación del punto de alteración vascular del tallo, la teoría refleja de alguna manera la leyenda del clavo en el tallo, no es recomendable porque podemos infectar la planta y podríamos perderla cuando le faltaría poco para cortar, a parte, pararíamos la producción de flores, pero si aumentaríamos si la producción de resina por cm2, esta respuesta de la planta es debido al cambio hormonal que ocurre durante el estrés del ataque hacia ella, produciendo no solo más resina, si no más terpenos y cannabinoides, en estos casos suelen formar terpenos de linalool ya que atraen a insectos depredadores. Aparte este terpeno, podemos encontrar el beta-cariofileno, el borneol, limoneno y pineno.

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El beta-cariofileno es el terpeno que usan los perros policías cuando tienen que encontrar la marihuana, anulando este terpeno, el perro no reconoce la marihuana como “peligrosa”.

La temperatura afecta también en la formación de las flores, en cuanto haya una diferencia entre el día y la noche de 3º, y esto suele ocurrir con facilidad, la planta suele estirarse más, este estiramiento esta hecho a propósito para dejar espacio para las futuras flores, pero, no hay que exagerar con el espacio si queremos tener una planta compacta y productiva, un estiramiento exagerado pude afectar en la producción final, claramente en negativo.

Es cierto que una bajada de temperaturas en las últimas 2 semanas de vida de la planta hará que produzca más resina también, bloqueando el fósforo y produciendo antocianina. Este proceso se manifiesta con una bonita coloración morada, púrpura o azulada. Hay que recordar que el fósforo es muy importante durante la floración de la planta. Sin embargo, hay que seguir manteniendo un equilibrio entre los nutrientes, no solo fósforo, sino también potasio y nitrógeno. Por ejemplo, un exceso de nitrógeno durante el cultivo, y sobre todo durante la fase inicial de la floración, dejará su firma en la gradación de THC, reduciéndolo. El exceso de potasio también reducirá la gradación de THC. Más nos compensa el fósforo que se bloquea con el frío. Por esto, hay que usar silicio para que la planta esté más resistente a las temperaturas. No solo silicio, también el hierro y el magnesio tienen una relación importante con el THC, en este caso en positivo, sin pasarse pero sí dándole su dosis.

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Entre las leyendas que suben la gradación de THC, aparte de los actos de violencia gratuita donde se le clavan chinchetas, clavos o estrangulan con alambre, tenemos:

  • Riegos con lsd (inútil añadir que si funcionase de verdad, tendremos bastante narcos vendiendo verduras psiquedelica, y esto no ocurre, así que no desperdiciáis lsd de esta manera)
  • Dejarla morir en la maceta sin riego ( una cosa es un estrés hídrico controlado y mirado, otra cosa es dejarla sufrir inútilmente, esto rebajaría su gradación de THC)
  • arrancarla con raíces y hervir las raíces para que suba el THC (como dicho en este artículo, el THC se encuentra en la resina, la cual se encuentra en las flores a protección de la semillas, no de las raíces).
  • Secarla al sol ( lo más seguro que no encontraríamos un efecto completamente opuesto, donde el THC se oxidaría de tal manera hasta convertirse en CBD)
  • Regarla con algún zumo o refresco horas antes de cortar ( a parte que no tiene el tiempo físico de poderlo absorber, podemos pasarnos con los niveles de azucares que hay en el suelo y esto puede provocar algún tipo de fiesta bacteriana que no sería positiva hacia la gradación de THC).
  • Enterrar la hierba ( si es humedad podremos aumentar la gradación de hongos y de consecuencia infecciones pulmonares, si es seca, sin contaminaciones, exteriores, y ya con su curado terminado, es posible que se pueda guardar muy bien pero no cambiaría la gradación de THC).

Autor: Fabio Inga.

Fuente: http://www.growbarato.net/blog/aumentar-la-produccion-de-resina-y-el-thc/

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