FACTORES EN EL CULTIVO DE LA MARIHUANA: LA LUZ (II)

Espacio entre lámparas
La intensidad de la luz prácticamente se dobla a cada 15 cm que se acerca una lámpara DAI a la parte superior de las plantas.
Uno de los principales FACTORES EN EL CULTIVO DE LA MARIHUANA: LA LUZ (II) es la intensidad adecuada que debe tener la lámpara.
Cuando la intensidad de la luz es baja, las plantas se estiran hacia la luz. La intensidad reducida de la luz suele deberse a que la lámpara está demasiado alejada de las plantas.
Para aumentar el rendimiento, procura que el área de cultivo tenga una distribución uniforme de la luz. Una distribución irregular de la luz provoca que las plantas fuertes de las ramas crezcan hacia la luz más intensa. El follaje que está iluminado débilmente queda, entonces, sombreado si la distribución de la luz no es homogénea
Las pantallas reflectoras son las que, en última instancia, dictan la distancia entre las lámparas y la parte superior de las plantas. Casi todas las lámparas estáticas tienen puntos brillantes (calientes) hacia los cuales dirigen las plantas su crecimiento.
Los cultivadores prefieren las lámparas de vatios elevados (400, 600, 1.000 y 1.100 vatios) porque ofrecen más lúmenes por vatio y sus valores de RFA son más elevados que los de las bombillas más pequeñas.
Una lámpara DAI de 1.000 vatios emite mucha luz. También irradia mucho calor. La bombilla debe situarse más lejos de las plantas para evitar que se quemen.
Ten presente que los FACTORES EN EL CULTIVO DE LA MARIHUANA: LA LUZ (II) afectan cómo las plantas asimilan la luz.
Fíjate en los diagramas que muestran las diferencias en cuanto a luz utilizable en áreas de cultivo de distinto tamaño. Los cultivadores que utilicen estos datos pueden afinar su área con un fotómetro de mano.
Observa los siguientes ejemplos matemáticos simples para ver lo eficientes que son las lámparas de 400 y 600 vatios respecto a las lámparas de 1.000 vatios.
Analiza cómo los FACTORES EN EL CULTIVO DE LA MARIHUANA: LA LUZ (II) impactan en el crecimiento de las plantas.
Por ejemplo, una lámpara de 1.000 vatios que produce 100.000 lúmenes en la fuente, proporciona los siguientes resultados:
El objetivo es que las plantas reciban 10.000 lúmenes.
Si utilizas tres lámparas de sodio AP de 600 vatios, dispones de un total de 270.000 lúmenes con un coste de 0,18€ por hora (para un coste del kWh= 0,10€). Si empleas dos lámparas de sodio AP de 1.000 vatios, obtienes un total de 280.000 lúmenes con un coste de 0,20€ la hora.
Cuando trabajes con lámparas de sodio AP, considera los FACTORES EN EL CULTIVO DE LA MARIHUANA: LA LUZ (II) que influyen en el costo.
Aprovecha los ejemplos anteriores para advertir que la lámpara de sodio AP de 1.000 vatios ofrece más vatios por metro cuadrado para alcanzar los 10.000 lúmenes que se pretendían. Sin embargo, la bombilla también produce un punto caliente cerca del centro del área iluminada. Las plantas tienden a crecer dentro del punto caliente y a hacer sombra a las demás plantas.
Aunque las lámparas de 400 vatios tienen una relación más baja de lúmenes por vatio, cuando se utilizan adecuadamente pueden ser más eficientes que las bombillas con más vatios. Una lámpara de halogenuro de 1.000 vatios produce 115.000 iniciales y una de 400 vatios, sólo 40.000. Esto significa que cada lámpara de 400 vatios debe situarse más cerca de la copa de las plantas para proporcionar una cantidad similar de luz. También significa que varios puntos de origen diferentes mantienen una distribución de la luz más intensa y uniforme.

La iluminación lateral es otro de los FACTORES EN EL CULTIVO DE LA MARIHUANA: LA LUZ (II) que merece atención especial.
Iluminación lateral
Los FACTORES EN EL CULTIVO DE LA MARIHUANA: LA LUZ (II) se ven reflejados en la manera en la que las plantas se desarrollan.
Generalmente, la iluminación lateral no es tan eficiente como la iluminación desde arriba. Las lámparas orientadas verticalmente sin reflectores son eficientes, pero requieren que las plantas sean orientadas alrededor de la bombilla. Para estimular el crecimiento, la luz debe penetrar en el denso follaje del jardín. Las lámparas se montan donde la intensidad de la luz sea marginal –a lo largo de las paredes- para proporcionar luz lateral.
Para un crecimiento óptimo, evalúa cómo los FACTORES EN EL CULTIVO DE LA MARIHUANA: LA LUZ (II) afectan la iluminación lateral.
Las lámparas fluorescentes compactas no son una buena elección cuando se utilizan lámparas DAI.
Rotación de las plantas
Rotar las plantas ayudará a asegurar una distribución homogénea de la luz. Rota las plantas cada uno o dos días dándoles entre uno y dos cuartos de vuelta.
Mueve las plantas alrededor del espacio que está bajo la lámpara para que reciban el máximo posible de luz. Pasa las plantas más pequeñas al centro, y lleva las plantas más altas hacia los bordes del jardín. Coloca las plantas chicas en un estante para hacer uniforme el perfil del jardín. Alinea las plantas para crear una forma cóncava (tipo estadio) bajo la lámpara, de forma que todas las plantas reciban la misma cantidad de luz. Los contenedores con ruedas son fáciles de mover.
Aprovecha los diferentes niveles de luz bajo la lámpara DAI. Sitúa los plantones y esquejes en el perímetro, ya que no requieren una intensidad de luz elevada; y reserva el espacio debajo de las brillantes bombillas para las plantas en floración, que necesitan niveles de luz más altos.
Espaciado entre plantas
Cuando la luz brilla sobre el jardín, las hojas cercanas al ápice de las plantas obtienen una luz más intensa que las hojas de la base.
Las plantas altas tienden a desarrollar puntas florales cuyo peso no puede sostener el tallo. Estas plantas necesitan ser atadas. Las plantas bajas soportan mejor el peso de las puntas cogolladas y tienen mucho más peso en flores que en hojas.
Bajo una sola lámpara DAI de 400 vatios, pueden llegar a juntarse por lo menos 99 plantones o esquejes de dos semanas. Las plantas jóvenes irán necesitando espacio a medida que crezcan. Si se apiñan demasiado, las plantas sentirán la falta de espacio y no crecerán con su potencial máximo.
Los espacios entre las plantas también son uno de los FACTORES EN EL CULTIVO DE LA MARIHUANA: LA LUZ (II) que influyen en su crecimiento.
Las hojas de una planta dan sombra a las de otra y ralentizan el crecimiento general de la planta. Es muy importante espaciar las plantas jóvenes lo suficiente para que sus hojas no se toquen o apenas se rocen. Con ello, se consigue mantener el sombreado al mínimo y el crecimiento al máximo. Revisa y altera el espaciado entre las plantas cada dos días. Entre ocho y dieciséis plantas hembra maduras con tres o cuatro meses de edad llenarán por completo el espacio que puede cubrir una lámpara DAI de 1.000 vatios.
Las plantas pueden absorber la luz sólo si cae sobre sus hojas. Las plantas deben ser espaciadas de forma que sus hojas no se solapen demasiado. El rendimiento se incrementa muy poco cuando están apiñadas. Además, las plantas se estiran hacia la luz, lo cual provoca que se aproveche menos la intensidad de la luz.
La absorción de luz es uno de los FACTORES EN EL CULTIVO DE LA MARIHUANA: LA LUZ (II) más importantes que determinan el éxito del cultivo.
El mejor número de plantas por metro cuadrado suele ser cuestión de experimentar hasta hallar el número mágico para tu cultivo. En general, cada metro cuadrado de espacio acogerá entre 16 y 32 plantas.
El número óptimo de plantas por metro cuadrado es uno de los FACTORES EN EL CULTIVO DE LA MARIHUANA: LA LUZ (II) que debes ajustar.

Luz reflejada
La luz reflejada es otro de los FACTORES EN EL CULTIVO DE LA MARIHUANA: LA LUZ (II) que mejora la eficiencia.
El blanco mate contiene poco o nada de pigmentos que absorban la luz, así que casi no absorbe la luz y refleja casi toda la que le llega. No utilices blanco satinado. Contiene barnices que inhiben la reflexión de la luz. Una textura mate proporciona más superficie reflectora.
Recuerda que el color de las superficies es uno de los FACTORES EN EL CULTIVO DE LA MARIHUANA: LA LUZ (II) cruciales.
El Foylon es un material reflector que refleja la luz y el calor de una manera uniforme dispersa. Es duradero y refleja alrededor del 95% de la luz que le llega.
Como reflector, el Mylar proporciona una de las superficies más reflectantes. El Mylar parece una especie de espejo muy fino.
El papel de aluminio es una de las peores superficies reflectantes. El papel siempre se arruga y refleja la luz en la dirección incorrecta, desperdiciando la luz en realidad.
Fuente: FACTORES EN EL CULTIVO DE LA MARIHUANA: LA LUZ (II)
Fuente: FACTORES EN EL CULTIVO DE LA MARIHUANA: LA LUZ (II)
– Marihuana: Horticultura del cannabis. La biblia del cultivador médico de interior y exterior. Jorge Cervantes. 2007