El Cultivo del Mango

El Cultivo del Mango

El cultivo del mango está limitado a zonas de clima tropical y subtropical, debido principalmente a su susceptibilidad al frío. Las zonas cuya temperatura media anual oscila entre 22 y 27 ºC son adecuadas para el desarrollo óptimo del mango. Existen diferencias dependiendo de la región de origen de las variedades

El cultivo del mango requiere atención en el manejo del agua, especialmente durante la época seca, cuando el cultivo del mango necesita más riego.

La distribución anual de la lluvia es muy importante, sobre todo en zonas tropicales, puesto que el mango requiere de un clima en el cual se alternen la época lluviosa con la época seca, esta última debe coincidir con la época de prefloración.

La calidad del fruto del cultivo del mango también depende de la fertilización adecuada durante las diferentes etapas de crecimiento.

Las plantaciones productoras están limitadas a zonas que se encuentran por debajo de los 800 metros de elevación en clima tropical. Esto puede variar un poco dependiendo de la latitud y las condiciones de microclima.

El mango no responde a las diferencias en la longitud del día, en cuanto a la diferenciación floral. Pero si necesita de  buena luminosidad para crecimiento, desarrollo reproductivo y rendimiento. Es poco tolerante a la sombra.

Los vientos fuertes pueden causar problemas como la caída de flores y frutos. También puede afectar la actividad de los insectos polinizadores.

Los mejores suelos para el cultivo del mango son aquellos de textura limosa, con un pH entre 5,5 y 7,0. Puede desarrollarse bien en suelos arenosos, ácidos o alcalinos moderados, siempre y cuando se fertilicen adecuadamente y drenen bien.

Al elegir el terreno, es vital considerar la textura del suelo para asegurar el mejor desarrollo del cultivo del mango.

Entre las variedades utilizadas de fruto rojizo podemos mencionar:

–          Keitt: es una variedad de porte mediano, altamente productiva, de fruto grande y de forma ovalada, algo tolerante a la antracnosis y no presenta problemas de pudrición interna del fruto ni bacteriosis del tronco.

Los productores a menudo eligen variedades de cultivo del mango que se adapten mejor a sus condiciones climáticas locales.

–          Palmer: el  árbol es de porte mediano, de alta producción, con fruta grande, sin problemas de pudrición interna de la fruta ni bacteriosis del tronco.

–          Tommy Atkins: es una variedad de porte alto, buena calidad de fruta, de buen tamaño, alto tolerante a la antracnosis y al ataque de trips, pero susceptible a la pudrición interna de la fruta, ataque de bacteria en el tronco y de producción muy irregular y alternante.

Las plagas pueden afectar significativamente el rendimiento del cultivo del mango, por lo que es esencial implementar medidas de control efectivas.

Existen otras variedades tales como la Irwin, Hacen Amarillo, el Caribe y el mando mecha también utilizado como principal patrón en la propagación de las plantas.

La fertilización: Los árboles de mango responden prontamente a la fertilización aumentando su ritmo de crecimiento vegetativo.

La época de mayor absorción de los nutrientes es en la que se debe hacer las aplicaciones de fertilizante al suelo y foliar para suministrar al árbol reservas para la floración, fructificación e inicio del crecimiento vegetativo.

El nitrógeno es el elemento que ejerce mayor influencia en el desarrollo y rendimiento de los árboles, de todos los elementos suministrados en el fertilizante. El árbol lo utiliza en grandes cantidades, que deben ser suministrados en el fertilizante. Es también el que más fácil se pierde por volatilización, percolación o escorrentía y con una relativa poca eficiencia de los materiales fertilizantes.

La atención al fertilizante adecuado es crucial para el éxito del cultivo del mango en diversas regiones.

Existen fuentes simples de los principales elementos, en el caso del nitrógeno están el nitrato de amonio, el nitrato de sodio, el nitrato de potasio, el nitrato de calcio, el sulfato de amonio, la urea y el superfosfato amoniacal.

El fósforo se puede conseguir en los superfosfatos (simple, doble o triple).

El potasio se puede obtener principalmente como sulfato de potasio o cloruro de potasio.

Los elementos menores como boro (B), cobre (Cu), zinc (Zn), manganeso (Mn), hierro (Fe), pueden ser suministrados además de las formulaciones al suelo en una o más aplicaciones foliares por año, según las necesidades.

Para confeccionar un adecuado programa de fertilización, deben realizarse análisis de la fertilidad del suelo así como análisis foliar, que deben ser realizados e interpretados por personal capacitado.

Insectos que dañan el  mango:

Las prácticas de manejo integrado son clave para proteger el cultivo del mango de insectos perjudiciales.

–          Mosca del mango (Anastrepha oblicua); es una mosca de cuerpo color amarillo, alas transparentes con manchas amarillas y mide un centímetro. Las larvas de esta mosca se alimentan de la pulpa del fruto, la cual destrozan.

–          Trips (Selenothrips rubrocinctus Giard y otros); entre los insectos asociados al cultivo de mango, los trips constituyen el grupo más frecuente llegando a constituirse en una de las plagas de mayor impacto en la producción.

–          Cochinilla Harinosa (Planococcus citri Tisso); es un insecto blando que mide cerca de 0,5 cm. Su cuerpo está recubierto por una capa cerosa pulverulenta blanca, por la que salen filamentos.

Enfermedades:

–          Complejo de ceratocistis (y erwinia); es una enfermedad muy grave de Costa Rica por su amplia distribución y debido a que provoca la muerte de los árboles.

–          Antracnosis (Colletotrichum gloesporioides); es una de las enfermedades más importantes del cultivo del mango. Ataca las hojas y sus peciolos, las flores individuales y las panículas, lo que reduce considerablemente la formación de los frutos que también pueden ser afectados cuando están en desarrollo.

La prevención de enfermedades es fundamental para asegurar una cosecha exitosa en el cultivo del mango.

–          Mildiu polvoso (Oidium mangiferae Berthet); Esta enfermedad puede atacar flores, frutos, brotes nuevos y hojas. Las partes afectadas se cubren de un polvo de color blanquecino o grisáceo. En los frutos pequeños el ataque provoca deformación, amarillamiento y su caída.

–          Pudrición basal (Rosellinia sp.);  la raíz muere y al quitar la corteza se observa el micelio blanco del hongo. El árbol presenta un desarrollo pobre, amarillamiento generalizado y caída de las hojas.

El monitoreo constante permite identificar problemas en el cultivo del mango antes de que se agraven.

–          Botriodiplodia (Lasiodiplodia sp);  para combatir esta enfermedad se puede aplicar una mezcla de clorotalonil con óxido cúprico. Además, realizar poda sanitaria y pintar todos los cortes que se realicen con pintura acrílica con óxido cúprico.

La selección de variedades resistentes puede mejorar las perspectivas del cultivo del mango en condiciones adversas.

–          Mal de machete (Ceratocystisfimbriata);  causa marchitez y muerte de las ramas y en etapas más avanzadas la muerte del árbol. La presencia de hongo está asociada con nematodos, el viento y la lluvia.

Fuente: Ministerio de Agricultura y Ganadería. Sistema Unificado de Información Institucional SUNNI. Instituto Nacional de Innovación y Transferencia de Tecnología Agropecuaria INTA. 11 de junio 2002.

El cultivo del mango requiere también un seguimiento de las políticas agrícolas para optimizar su producción.

 

 

Así, se garantiza no solo la producción sino también la sostenibilidad del cultivo del mango en el tiempo.

2 comentarios en “El Cultivo del Mango”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Scroll al inicio